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Apéndice 1 Deuteronomio 28:15-68

Apéndice 1

Deuteronomio 28:15-68

Versión traducida directamente del hebreo al español, por Casiodoro de Reyna y otros.
Publicado en 1569, en Basilea, Suiza.

28:15. Y será, si no oyeres la voz del Señor tu Dios, para guardar, para poner por obra todos sus mandamientos y sus estatutos, que yo te mando hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.

28:16. Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo.

28:17. Maldito tu canastillo, y tus sobras.

28:18. Maldito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, y la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas.

28:19. Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir.

28:20. El Señor enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras, por las cuales me habrás dejado.

28:21. El Señor hará que se te pegue mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para heredarla.

28:22. El Señor te herirá de tisis, y de fiebre, y de ardor, y de calor, y de cuchillo, y de calamidad repentina, y con añublo; y te perseguirán hasta que perezcas.

28:23. Y tus cielos que están sobre tu cabeza, serán de bronce; y la tierra que está debajo de ti, de hierro.

28:24. Dará el Señor por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas.

28:25. El Señor te entregará herido delante de tus enemigos; por un camino saldrás a ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos; y serás por estremecimiento a todos los reinos de la tierra.

28:26. Y será tu cuerpo muerto por comida a toda ave del cielo, y bestia de la tierra, y no habrá quien las espante.

28:27. El Señor te herirá de la plaga de Egipto (diviesos), y con tumores, y con sarna, y con comezón, de que no puedas ser curado.

28:28. El Señor te herirá con locura, y con ceguedad, y con pasmo (confusión) de corazón.

28:29. Y palparás al mediodía, como palpa el ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos; y serás solamente oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve.

28:30. Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la disfrutarás.

28:31. Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no volverá a ti; tus ovejas serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate.

28:32. Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día; y no habrá fuerza en tu mano.

28:33. El fruto de tu tierra y todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y solamente serás oprimido y quebrantado todos los días.

28:34. Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos.

28:35. Te herirá el Señor con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, sin que puedas ser curado, aun desde la planta de tu pie hasta tu coronilla.

28:36. El Señor llevará a ti, y a tu rey que hubieres puesto sobre ti, a gente que no conociste tú ni tus padres; y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra.

28:37. Y serás por horror, servirás de refrán y de proverbio, y por burla, a todos los pueblos a los cuales te llevará el Señor.

28:38. Sacarás mucha simiente a la tierra, y recogerás poco; porque la langosta lo consumirá.

28:39. Plantarás viñas y labrarás, mas no beberás vino, ni cogerás uvas ; porque el gusano las comerá.

28:40. Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te ungirás con el aceite; porque tu aceituna se caerá.

28:41. Hijos e hijas engendrarás, y no serán para ti; porque irán en cautiverio.

28:42. Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra consumirá la langosta.

28:43. El extranjero que estará en medio de ti subirá sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo.

28:44. El te prestará a ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola.<CM>

28:45. Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto no habrás atendido a la voz del Señor tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó;

28:46. y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu descendencia para siempre.

28:47. Por cuanto no serviste al Señor tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas;

28:48. servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare el Señor contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte.

28:49. El Señor traerá sobre ti gente de lejos, del cabo de la tierra, que vuele como águila, gente cuya lengua no entiendas;

28:50. gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño;

28:51. y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte.

28:52. Y te pondrá cerco en todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y encastillados en que tú confías, en toda tu tierra; te cercará, pues , en todas tus ciudades y en toda tu tierra, que el Señor tu Dios te habrá dado.

28:53. Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que el Señor tu Dios te dio, en el cerco y en al apuro con que te angustiará tu enemigo.

28:54. El hombre tierno en ti, y el muy delicado, su ojo será maligno para con su hermano, y para con la mujer de su seno, y para con el resto de sus hijos que le quedaren;

28:55. para no dar a alguno de ellos de la carne de sus hijos, que él comerá, porque nada le habrá quedado, en el cerco y en el apuro con que tu enemigo te apretará en todas tus ciudades.

28:56. La tierna y la delicada entre vosotros, que nunca la planta de su pie probó a sentar sobre la tierra, de ternura y delicadeza, su ojo será maligno para con el marido de su seno, y para con su hijo, y para con su hija,

28:57. y para con la placenta que sale de entre sus piernas, y para con sus hijos que diere a luz; pues los comerá escondidamente, a falta de todo, en el cerco y en el apuro con que tu enemigo te apretará en tus ciudades;

28:58. si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este Nombre glorioso y terrible, El Señor tu Dios.

28:59. El Señor aumentará extraordinariamente tus plagas y las plagas de tu simiente, plagas grandes y duraderas, y enfermedades malignas y duraderas;

28:60. y hará volver sobre ti todos los dolores de Egipto, delante de los cuales temiste, y se te pegarán.

28:61. Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, el Señor la enviará sobre ti, hasta que tú seas destruido.

28:62. Y quedaréis en pocos varones, en lugar de haber sido como las estrellas del cielo en multitud; por cuanto no obedeciste a la voz del Señor tu Dios.

28:63. Y será que de la manera que el Señor se gozó sobre vosotros para haceros bien, y para multiplicaros, así se gozará el Señor sobre vosotros para echaros a perder, y para destruiros; y seréis arrancados de sobre la tierra, a la cual entráis para poseerla.

28:64. Y el Señor te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de ella; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra.

28:65. Y ni aun entre los mismos gentiles reposarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; que allí te dará el Señor corazón temeroso, y caimiento de ojos, y tristeza de alma;

28:66. y tendrás tu vida como colgada en duda, y estarás temeroso de noche y de día, y no confiarás de tu vida.

28:67. Por la mañana dirás: ­Quién diera que fuese la tarde! y a la tarde dirás: ­Quién diera que fuese la mañana! por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos.

28:68. Y el Señor te hará volver a Egipto en navíos por el camino del cual te ha dicho: Nunca más volverás a verlo; y allí os venderán a vuestros enemigos por esclavos y por esclavas, y no habrá quien os compre.