La voz sobre las aguas
§ Capítulo Uno §
El clamor de nuestros corazones
Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.
Apocalipsis 22:1
A través de la Palabra escrita de Dios, el agua figura prominentemente para describir una verdad espiritual enorme: La vida eterna de Dios fluye como agua desde Su trono hacia Su pueblo. La vida del que siempre era, y por siempre será, imparte Su vida continuamente a aquellos que buscan sedientamente esta agua, y vienen a El para beber.
¿Suena familiar? Estas palabras son evocadoras de aquellas que Jesús habló al final de la Gran fiesta en Jerusalén hace casi dos mil años:
Juan 7:37-39
En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. (Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.)




